lunes, 9 de octubre de 2017

Embarazo y Ejercicio Físico

   Tras la publicación la semana pasada de dos fotos en las que aparecían dos mujeres en avanzado estado de gestación realizando actividades físicas intensas, han sido muchísimas las opiniones de la gente a cerca de si es o no conveniente este tipo de actividades.
   Hay gente que cree que es una locura realizar este tipo de ejercicio físico tanto como para la salud de la madre como para el feto y sin embargo, otras personas han defendido la práctica deportiva ya se esté embarazada o no.
   Pues bien, a mi parecer ambas opiniones son correctas siempre que especifiquemos y razonemos nuestra respuesta, y eso es lo que vamos a aclarar en este post.
   Para empezar lanzo la siguiente pregunta: ¿ Sería recomendable que una persona sana que es sedentaria ( no practica ejercicio habitualmente) y que no esta embarazada comenzará a realizar ejercicio de pesas utilizando cargas muy altas o ejercicios de nivel avanzado? Lógicamente no sería recomendable debido al riesgo de lesión ya que no se puede empezar un programa de ejercicio físico, comenzando desde lo más complejo sin tener una base de fuerza y técnica. Lo mismo ocurrirá con una mujer embarazada...es una persona sana pero si es sedentaria desde antes de quedarse embarazada, no sería nada recomendable la realización de actividad física de gran dificultad. Deberíamos comenzar con una actividad ligera y sencilla siguiendo una progresión gradual: enseñar patrones básicos de movimiento, patrones básicos de respiración, patrones básicos de activación del suelo pélvico y transverso y posteriormente comenzar una dinámica de entrenamiento más usual y algo más intensa.
   Por supuesto, antes de que una mujer embarazada comience a seguir un programa de ejercicio físico se lo deberá consultar a su médico, y únicamente si le da el visto bueno, la mujer podrá comenzar sin ningún problema este tipo de programas. Esto se debe a que en algunos embarazos pueden surgir algunas contraindicaciones absolutas, las cuales imposibilitarían la práctica de ejercicio físico por riesgo. Si el embarazo transcurre con normalidad, el ejercicio físico estará recomendado totalmente.
   Según el A.C.O.G. ( Sociedad Americana de Ginecólogos y Obstetras), la actividad física en el embarazo esta totalmente recomendada ya que minimiza riesgos y además proporciona beneficios mejorando los niveles de fitness, ayudando a controlar el peso, reduciendo el riesgo de diabetes gestacional en mujeres obesas y mejorando el bienestar psicológico. Además no hay evidencias para que un ginecólogo u obstetra prescriba reposo absoluto a una embarazada sin complicaciones ya que, incluso este reposo puede provocar riesgo de tromboembolismo, desmineralización ósea y pérdida de condición física.
   Por tanto, una mujer embarazada que quiera comenzar un programa de ejercicio físico en primer lugar deberá tener la aprobación de su médico y en segundo lugar, y no por ello menos importante, ponerse en manos de un especialista en actividad física y deporte con conocimientos en embarazo y post-parto, ya que será este el que le guíe en todo momento y le realice un programa adecuado a su situación en cuanto a intensidad, volumen, frecuencia y tipo de ejercicio.
    En cuanto al trabajo de alta intensidad en el embarazo, que es lo que en la actualidad llama mucho la atención en la sociedad, estará reservado ÚNICAMENTE a mujeres muy entrenadas durante la etapa anterior al embarazo y porque realmente tienen esa necesidad de mantener su nivel físico por motivos varios, como puede ser el caso de deportistas de élite o de alto rendimiento. A pesar de haber pocos estudios acerca de embarazo y ejercicio físico intenso, en los últimos diez años ha aumentado el número de estos y se ha podido observar de una manera muy clara cómo este tipo de actividad en personas muy entrenadas no tienen que tener efectos adversos tanto en la madre como en el feto.

   Por supuesto, este tipo de personas deberán tener frecuentes supervisiones médicas y  deberán prestar especial atención durante el ejercicio a la hipertermia, la deshidratación y la ingesta calórica óptima para prevenir la pérdida de peso. La intensidad a la que una mujer embarazada de élite no debería superar es del 85% ya que en ciertos estudios si que se ha podido observar que por encima de estos porcentajes se comienzan a ver ciertas alteraciones como son la bradicardia fetal, la disminución del volumen sanguíneo de la arteria uterina y la alteración del índice de pulsatibilidad de la arteria umbilical.
   Señalar que si existen actividades que están contraindicadas para cualquier mujer embarazada ya sea sedentaria como deportista. Se incluirá los deportes de contacto como el futbol, baloncesto, deportes de combate, bicicleta, carrera,...ya no porque conlleven un riesgo fisiológico, sino por el riesgo de traumatismos y caídas.
   En conclusión y tras haber expuesto diferentes casos de mujeres embarazadas sin ningún tipo de complicación, podemos confirmar que para una mujer embarazada que anteriormente ha sido sedentaria es un buen momento para comenzar un programa de ejercicio físico por los grandes beneficios que conseguirá. Para una mujer embarazada que antes del embarazo realizaba actividad física deberá continuar su hábito deportivo manteniendo la intensidad para seguir manteniendo los beneficios ya adquiridos, y para una mujer embarazada de alto nivel, podrá seguir entrenando a un nivel alto sin olvidar realizar  frecuentes supervisiones médicas.
   Y después de leer esto...¿sigues pensando lo mismo? Recuerda que una mujer embarazada NO es una mujer enferma por lo tanto, ¿por qué no realizar ejercicio físico?

Embarazo y Ejercicio Físico

   Tras la publicación la semana pasada de dos fotos en las que aparecían dos mujeres en avanzado estado de gestación realizando actividades...